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10 RECETAS GIN

 

My Gin, una receta casera, 

 Como muchos seguidores saben, este año, en GinMotive 2014, hemos creado un concurso que se llamará “My Gin”. Se trata de que cada participante, presente su gin hecha en casa. El requisito fundamental, que tenga un certificado de condiciones sanitarias aceptables. El resto, dependerá de nuestra imaginación.

 ¿Dónde está la “receta”?

Muchos consumidores se preguntan ¿por qué aparece tan poca información sobre la elaboración de gin? Y la respuesta es sencilla: es un secreto. Así es, ningún maestro destilador revelará nunca la “receta” de su destilado. Es lógico, verdad.

 Con la intención de hacer partícipe a los adeptos a esta bebida, además de jugar, y también mostrar su complejidad, he rescatado una receta base de cómo elaborar una gin de manera casera. Y ojo, es solo una receta, no quiere decir que todas se hagan así. De echo, cada destilería tiene su propia interpretación de la gin.

 La receta

Partimos de un alcohol neutro, a ser posible de cereal, con una riqueza alcohólica de 96% vol. Esto se puede comprar en tiendas autorizadas e incluso por internet. El precio son unos 100 euros los 5 litros de alcohol de uso alimentario. También se puede optar por un vodka de marca blanca con aroma neutro, que saldrá a unos 5 euros los 70 cl.

Para los aromas, vamos a necesitar un matraz, que podemos conseguir por internet. Es muy fácil de usar y se parece a un decantador de vinos. El equipo completo puede costar unos 70€. Lo mejor es dejarse aconsejar por una tienda de accesorios para laboratorio. Las utilidades que podemos dar a los aceites esenciales son muchos y muy diversos: cocina, pastelería, masajes, aromaterapia, para el ambientador del coche, fabricar velas, etc… y también para elaborar gin. Hay una empresa, www.gin-kit.com que lo vende con todo.

 Los ingredientes aromáticos (se pueden adquirir en un herbolario) que, a veces, se reflejan en la etiqueta, nunca muestran las cantidades. Aquí tienes una orientación:

 Enebro                        35 gramos

Cardamomo                1          “

Raíz de orris               1          “

Coriandro                   1          “

 La clave del enebro es que necesita 18 meses para madura y, una vez consigue su punto óptimo, debemos procesarlo en una semana, de lo contrario, perderá sus cualidades.

 Comenzamos

Llenamos el matraz con 350 ml de agua del grifo. Nunca lleno, rebosaría. Depositamos los ingredientes botánicos en el interior y llevamos a ebullición. Se puede calentar en la placa vitrocerámica eléctrica (la de inducción no sirve). Pondremos el condensador, el recipiente donde está sumergido el serpentín, con agua a unos 20ºC de temperatura constantes. Debemos evitar que nunca se caliente.

 Este sistema consiste, básicamente, en calentar el agua a 100ºC para que los vapores enriquecidos de los ingredientes aromáticos se evaporen. Ese vapor pasará a través de un tubos, hasta llegar a un serpentín que estará sumergido en agua a 20ºC. La diferencia de temperatura transformará el vapor en líquido, obteniendo, primero un alcoholato (mezcla de agua y aceite esenciales) y el aceite esencial.

 El procedimiento sigue de la siguiente manera. Calentamos y llevamos a ebullición (100ºC); regulamos el fuego. De la salida del condensador, recogeremos un bote con 75 ml de hidrolatos o agua floral, junto con aceites esenciales. Se diferencia el aceite esencial porque es más denso, más oleoso y siempre queda suspendido en la superficie. La primera fracción es la más aromática. El segundo bote lo llenaremos, también, con 75 ml aunque olerá menos.

 A cada botella de 75 ml de aceite esencial, añadiremos la misma cantidad, es decir, 75 ml de alcohol a 96% vol. Así, disolvemos los aceites esenciales y también ayudamos a que actúe como conservante. Esta esencia aromatizante, es la base, el concentrado aromático que añadiremos en la siguiente proporción:

 “10 ml de aceite esencial en 1 litro de alcohol de 96% vol rebajado a 40% vol”

 Nota: el agua para rebajar, a ser posible, mineral aunque lo mejor sería agua tratada por osmosis inversa, pero eso es más profesional.

 Esta sencilla receta, obviamente, puede mejorarse variando la proporción de los ingredientes aromáticos, añadiendo otros nuevos e incluso macerando, después de terminada la gin, en cortezas de frutos o similar.

 Conclusión

La gin es, seguramente, una de las bebidas que más complejidad puede adquirir entre los destilados y, como adelantaba al principio del artículo, el secreto mejor guardado de cada maestro destilador.

 Esta es una receta para poder jugar en casa e, indudablemente, no trata de hacer la competencia a los grandes fabricantes. De echo, siempre que se ha tratado de replicar una gin comercial, no se ha conseguido y, si se han acercado, no se ha vuelto a repetir.

 La repetición es parte del secreto que las grandes empresas logran con el “cromatógrafo de gases”, un aparato que mide los compuestos aromáticos y los compara con la gin “madre”. El otro factor, no menos importante, es la pericia del maestro destilador que tiene grabado el aroma y sabor de su creación, en este caso la gin, como si fuera su propio hijo.